
1. La banda
La NHTSA dice que una llanta se debe cambiar cuando la banda llega a 2/32 de pulgada, así que una llanta usada debe tener bastante más que eso. Prueba rápida: meta un centavo de cabeza en la ranura. Si se ve toda la cabeza de Lincoln, ya le queda muy poca banda.
2. La fecha de fabricación
En el costado, después de las letras DOT, los últimos cuatro números son la semana y el año en que se hizo la llanta. "2321" quiere decir la semana 23 de 2021. El hule se reseca con los años, así que una llanta muy vieja se puede agrietar aunque tenga mucha banda.
3. Reparaciones anteriores
Una reparación en el centro de la banda, parchada por dentro, está bien. Un tapón cerca de la orilla o en el costado no. Esas partes no se pueden reparar con seguridad.
4. Daños
No compre una llanta que tenga:
- Una bola o burbuja en el costado
- Cortes o grietas profundas
- Cuerdas o alambre a la vista
- Desgaste disparejo, lisa de una orilla
5. Medida y par
Compre la medida que dice la etiqueta en el marco de la puerta. Las llantas del mismo eje deben ser de la misma medida y tener banda parecida, de preferencia el mismo modelo, para que el carro no se jale y frene parejo.
Comprar usadas en nuestro taller
Las llantas usadas se venden como están, así que revíselas con nosotros antes de que se las pongamos. Pida ver la banda y la fecha. Si una llanta no le conviene a su carro, se lo decimos claro.
Información de la banda de la NHTSA.
